Transporte de carga

 

El transporte terrestre de carga es el eje central de la logística colombiana, facilitando el movimiento de mercancías a nivel nacional e internacional. En 2024, este sector estratégico enfrenta una serie de retos y oportunidades que definirán su rumbo y su papel clave en la economía del país. A continuación, analizaremos a profundidad los aspectos más relevantes que caracterizan la situación actual y las perspectivas futuras del transporte de carga por carretera en Colombia.

 

La importancia trascendental del transporte terrestre

Colombia es una nación extensa, con una diversidad geográfica y complejas cadenas de suministro, lo que otorga un rol insustituible al transporte terrestre de carga. Según datos del Ministerio de Transporte, aproximadamente el 90% de la carga nacional se moviliza por vías terrestres, representando cerca del 5% del PIB del país.

Este modo de transporte es fundamental para conectar centros de producción, zonas de consumo, puertos marítimos y aeropuertos, facilitando el comercio interno y externo. Es un eslabón clave que garantiza el abastecimiento oportuno de bienes y servicios en todas las regiones del territorio nacional.

El estado de la infraestructura vial

La calidad de la infraestructura vial es determinante para la eficiencia y competitividad del transporte terrestre de carga. Si bien Colombia ha realizado avances mediante programas de construcción, mantenimiento y concesiones viales, aún existen retos significativos por superar.

Según un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI), mientras en Colombia un viaje de 300 kilómetros por carretera tarda alrededor de siete horas, en países como España ese mismo recorrido tomaría menos de la mitad. Esta situación, derivada de la falta de inversión histórica en infraestructura vial, impacta directamente la competitividad logística y de comercio exterior del país.

Para 2024, se espera la culminación de proyectos estratégicos como la Ruta del Sol II (Bogotá-Villavicencio) y la vía Mulaló-Loboguerrero, que mejorará la conexión entre Bogotá y el puerto de Buenaventura en el Pacífico. Estas obras prometen reducir costos logísticos, tiempos de tránsito y emisiones de CO2.

La urgente renovación del parque automotor

La edad promedio del parque automotor de carga es otro factor crítico a abordar. Según el Ministerio de Transporte, en 2023 la edad promedio de los vehículos de carga en Colombia era de 19 años, lo que representa un desafío en términos de eficiencia energética, seguridad vial y emisiones contaminantes.

En respuesta, el Gobierno ha implementado incentivos tributarios para la renovación del parque automotor.

Además, se han establecido normas más estrictas en cuanto a los límites máximos de emisiones permitidas.

Según cifras de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI), en 2023 se vendieron 8.288 vehículos de carga nuevos entre enero y septiembre de ese año, un 35.3 % menos que en 2022, lo que evidencia un retroceso en la renovación de la flota.

 

Tecnología e innovación para la optimización logística

La adopción de soluciones tecnológicas es fundamental para optimizar los procesos logísticos y de transporte de carga. En Colombia, cada vez más empresas están incorporando herramientas digitales que marcan una diferencia en términos de eficiencia, trazabilidad y seguridad.

Sistemas de monitoreo en tiempo real, aplicaciones de gestión de flotas, plataformas digitales para la planificación de rutas y telemetría vehicular son algunas de las tecnologías disruptivas en el sector. Estas soluciones permiten una mejor coordinación, reducción de tiempos de tránsito y una mayor visibilidad de la cadena de suministro.

 

Desafíos y oportunidades ambientales

El impacto ambiental del transporte terrestre de carga es un aspecto prioritario a nivel global y nacional. En 2024, se espera que las regulaciones y las iniciativas enfocadas en la sostenibilidad continúen fortaleciéndose en Colombia.

La reducción de emisiones contaminantes, a través de la renovación del parque automotor y la adopción de vehículos eléctricos o de combustibles alternativos como el gas natural vehicular, será una prioridad. 

Además, se promoverán prácticas como la optimización de rutas, la consolidación de carga y el uso intermodal para disminuir la huella de carbono. Asimismo, se prevé un mayor enfoque en la gestión adecuada de residuos y la implementación de programas de logística inversa, con el fin de fomentar una economía circular.

La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) lidera el programa «buenas prácticas», que busca impulsar la descarbonización del sector a través de la adopción de tecnologías limpias y eficientes.

 

Talento humano y seguridad, pilares fundamentales

El talento humano y la seguridad son pilares fundamentales para el transporte terrestre de carga. En 2024, se espera que la capacitación y profesionalización de los conductores siga siendo una prioridad para mejorar la seguridad vial y la eficiencia operativa.

Según cifras del Ministerio de Transporte, en 2023 se registraron 8.405 fallecidos por accidentes de tránsito entre los cuales se vieron involucrados vehículos de carga, lo que resalta la importancia de fortalecer la formación y las habilidades de los conductores.

Además, se buscará promover mejores condiciones laborales para los conductores, quienes desempeñan un papel crucial en la cadena de suministro. Esto incluye aspectos como la remuneración justa, la regulación de los tiempos de conducción y el acceso a servicios de apoyo en las vías.

En materia de seguridad, se reforzarán las medidas de control y monitoreo, incluyendo un mayor despliegue de autoridades de tránsito y la implementación de sistemas de rastreo satelital en los vehículos de carga. También se buscará fortalecer la coordinación entre autoridades, gremios y transportistas para prevenir y combatir delitos como el hurto de carga, que en va en aumento en las vías nacionales.

Retos en infraestructura logística complementaria

Además de las vías terrestres, la infraestructura logística complementaria como centros de transferencia de carga, patios de maniobras y plataformas logísticas representa un desafío adicional para el transporte de mercancías en Colombia.

Para 2024, se espera que se impulsen nuevos proyectos de infraestructura logística complementaria, tanto de iniciativa pública como privada. Ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla tienen planes para desarrollar nuevas plataformas logísticas que permitan descongestionar el tráfico urbano y optimizar las operaciones de carga.

Adicionalmente, se buscará fomentar la adopción de buenas prácticas logísticas, como la consolidación de cargas y el cross-docking, para maximizar la eficiencia en el uso de la infraestructura disponible.

 

Perspectivas económicas y desafíos logísticos

Desde el punto de vista económico, las perspectivas para el transporte terrestre de carga en 2024 están estrechamente ligadas al desempeño de sectores clave como la industria, la minería, la agricultura y el comercio exterior.

Se estima que la economía colombiana crecerá alrededor de un 1.8 % en 2024, lo que augura un incremento en la demanda de servicios de transporte de mercancías.

Sin embargo, este escenario también plantea desafíos logísticos importantes. Se requerirá una mayor eficiencia en las operaciones de transporte para atender el aumento en los volúmenes de carga, optimizando recursos y minimizando los impactos ambientales.

Además, sectores como la agroindustria y las exportaciones mineras demandarán soluciones logísticas especializadas y eficientes para mantener su competitividad en los mercados globales.

En este contexto, la colaboración entre los diferentes actores de la cadena logística, incluyendo transportistas, embarcadores, operadores y autoridades, será fundamental para enfrentar estos desafíos de manera coordinada y efectiva.

Impactos y riesgos en el transporte de carga

Durante el transcurso de 2023 y lo que va de 2024, el sector de transporte terrestre de carga se ha enfrentado a diversas situaciones que han afectado su normal operatividad logística y han generado impactos en la economía del país.

Por ejemplo, el cierre de la vía Panamericana en el sur ha afectado la conectividad entre el centro del país y el comercio transfronterizo con Ecuador. Además, los paros y manifestaciones sociales a lo largo del territorio nacional han expuesto la vulnerabilidad del sistema de transporte.

Otro factor de impacto ha sido el aumento de los precios de la gasolina, ya que cerca del 30% del parque automotor de carga utiliza este combustible, generando un alza en los fletes y un efecto inflacionario en la economía.

Adicionalmente, la aprobación del acuerdo para el comercio bilateral con Venezuela ha establecido un marco jurídico para dar garantías al transporte terrestre entre los dos países, pero también implica nuevos retos logísticos.

Finalmente, el anuncio de aumentos en los peajes de megaproyectos viales como Antioquia-Bolívar, Girardot-Ibagué-Cajamarca y Tercer Carril Bogotá-Girardot, puede generar sobrecostos por su incidencia en las tarifas del flete.

 

Perspectivas y retos para un transporte más eficiente

A pesar de los desafíos mencionados, el transporte terrestre de carga en Colombia tiene un gran potencial de mejora y desarrollo en los próximos años. La continua inversión en infraestructura vial, la renovación del parque automotor, la adopción de tecnologías innovadoras, el fomento de la sostenibilidad ambiental y el fortalecimiento del talento humano y la seguridad, serán aspectos clave para alcanzar un sistema de transporte de carga más eficiente, competitivo y resiliente.

Además, será fundamental la coordinación y colaboración entre los diferentes actores involucrados, incluyendo transportistas, embarcadores, operadores logísticos y autoridades, para superar los desafíos de manera conjunta y aprovechar las oportunidades que se presenten.

El camino hacia un transporte terrestre de carga óptimo en Colombia no está exento de obstáculos, pero con una visión estratégica, inversión adecuada y un enfoque integral, es posible lograr avances significativos que beneficien a la economía nacional y la competitividad logística del país.

 

Fuentes:

La republica / MinHacienda proyecta crecimiento de 1,8% en 2024 y reducción de la inflación a 5%.

Andi / Movilidad sostenible: un reto para la competitividad

Andi / Boletin vehículos nuevos 2023

Roldan Logistic / Situación del transporte terrestre de carga en Colombia 2023.

Gobierno de Colombia / Estrategia Nacional de Transporte Sostenibilidad